Novedades

Pequeño tratado sobre Los Puritanos y el pensamiento Reformado sobre gracia común

19.01.2016 13:38
He estado escribiendo brevemente un tratado sobre Gracia comun, un termino que a muchos, inclusive a algunos que considero grandes amigos y conocedores de la genuina historia de la Reforma no les gusta, y bajo los mismos terminos consideran que es mejor hablar de providencia, no estoy en desacuerdo...

Gracia Comun William Perkins

12.01.2016 08:24
Aqui tenemos un pequeño extracto del Dr William Perkins considerado el Padre del puritanismo quien fue la mayor influencia sobre uno de los mas reconocidos maestros puritanos como es el caso del Dr William Ames, hablando sobre la diferencia entre Gracia Comun (Restrictiva) y Gracia salvifica o como...

Un Corazón preparado para recibir la Cena del Señor (semon-Sebastian Santa Maria)

24.08.2015 10:09
  “De manera que cualquiera que comiere este pan o bebiere esta copa del Señor indignamente, será culpado del cuerpo y de la sangre del Señor. Por tanto, pruébese cada uno a sí mismo, y coma así del pan, y beba de la copa.” (1 Corintios...

La ley de Cristo es equivalente a la Ley de los Diez Mandamientos. (WILHELMUS à BRAKEL)

01.08.2015 10:28
La ley de Cristo es equivalente a la Ley de los Diez Mandamientos.   Argumento Evasivo  # 1: Los creyentes pecan contra la ley de Cristo, pero no en contra de la ley de los diez mandamientos.   Respuesta: La ley de Cristo es idéntica a la ley de los diez mandamientos....

Bases Biblicas para el cambio del Sabbath- Lewis Bayly

07.06.2015 16:13
  El todo poderoso Dios quiere ser servido y adorado no solamente por personas y familias, privadamente, sino que también de manera pública, por todos los piadosos reunidos en una iglesia visible. Su propósito es que por ese medio él sea conocido, no solo como un Dios y Señor de personas...

Comentario de Calvino (La Gran Comisión) MATEO 28: 18-20

19.04.2015 12:08
Comentario de Calvino (La Gran Comisión) MATEO 28: 18-20 El llamado de la iglesia a al dominio por el Evangelio de Cristo, quien… “declaró que iba a defender su doctrina, para que sus ministros pudiesen confiadamente esperar ser victoriosos sobre el mundo entero”. Juan Calvino Este comentario ha...

3 Respuestas teonomicas contra el Anabaptismo y otros

17.04.2015 03:56
    Cuando tratamos temas como Dios y el Magistrado civil (Rom.13:1), nos encontramos con muchos grupos que se indignan con nosotros, entre ellos Antinomianistas, Pietistas, Estatistas, y muchos grupos con doctrinas misturadas.   Las razones son muchas pero hoy deseo responder a tres...

La Necesidad de Reforma en Gobierno Civil.

24.03.2015 02:32
    En un artículo anterior trate exclusivamente asuntos de reforma eclesiástica pero no hice mención, por razones de espacio, a reformas que se necesitan en nuestra nación, notemos la introducción que hace Calvino a su libro “La necesidad de Reformar la Iglesia” el dice: “Al Potentísimo...

Días de Ayuno y Oración en la tradición Reformada. (Daniel Hyde)

14.09.2014 17:11
  En homenaje al día nacional de acción de gracias aquí en los Estados Unidos, pienso que sería benéfico decir alguna cosa al respecto de los días de ayuno y oración en la tradición reformada –que ha tenido como finalidad el arrepentimiento o acción de gracias. También pretendo presentar...

La Fusión del Calvinismo con el Mundanismo Por Dr. Peter Master

18.08.2014 18:07
La Fusión del Calvinismo con el Mundanismo                    Por Dr. Peter Master Traducido al Español Pastor. Sebastián Santa María Tomado de:...
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El hombre natural y el hombre espiritual


    Aunque la mente no convertida es altamente educada y talentosa, sin embargo es totalmente incapaz de recibir y entender espiritualmente esas cosas necesarias para su salvación eterna. No responderá a la predicación del evangelio hasta que sea renovada, iluminada y capacitada para hacerlo por el Espíritu Santo: ‘Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura; y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente’ (1Co. 2:14). El tema de este verso es el hombre natural. El hombre natural es bastante opuesto al hombre espiritual (1Co. 15:44; Jud. 19).
     Pablo nos dice que el primer Adán fue hecho un anima viviente; el postrer Adán en espíritu vivificante (1Co. 15:45). El hombre natural viene del primer Adán y el hombre espiritual viene del postrer Adán. El hombre natural es uno que tiene todo lo que es o puede tener del primer Adán. Tiene un alma racional y es bien capaz para usarla.
    El hombre natural confía en sus poderes razocinios y no mira la necesidad para cualquier ayuda espiritual. Él no ve que Dios le ha dado su alma para que pueda aprender y recibir lo que él, Dios, tiene para dar. El hombre nunca fue hecho para vivir independientemente de Dios. Los ojos son hermosos y útiles, pero si tratan de ver sin luz, su belleza y poder no será de uso y aún los ojos pueden lastimarse. Si una mente no convertida trata de ver las cosas espirituales sin la ayuda del Espíritu de Dios, solo terminará destruyéndose a sì misma.
     En el verso catorce vemos cosas puestas al hombre natural. Estas cosas son ‘las cosas del Espíritu de Dios’. Ahora ¿cuales son estas cosas del Espíritu de Dios que son puestas al hombre natural? Aquí hay algunas de ellas, todas de 1Corintios capitulo 2 ‘Jesucristo y a este crucificado’ (v.2). ‘La sabiduría oculta, la cual Dios predestino antes de los siglos para nuestra gloria’ (v. 7). ‘Las cosas que nos son dadas libremente por Dios’ (v.12). ‘La mente de Cristo’ (v16).
     Estas son las cosas del Espíritu de Dios. Estas son las cosas que no se pueden recibir excepto por medio de una iluminación soberana y sobrenatural. Estas son las cosas que ‘ojo no vio, ni oreja oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que ha Dios preparado para aquellos que le aman’ (V9). Son cosas del eterno consejo de Dios. Estas son cosas que la mente del hombre en su primera creación no tenia idea que existían (Ef. 3:8-11).
    Dos cosas se pueden decir del hombre natural y de las cosas del Espíritu de Dios. Primero, el no las recibe: segundo, no las puede conocer.
    En esta doble aserción podemos aprender primero que el poder para recibir cosas espirituales es negado al hombre natural (Ro. 8:7). No las puede recibir porque deben de examinarse espiritualmente. Por segundo aprendemos que el hombre natural voluntariamente las rechaza. Esto es implicado en las palabras ‘no recibe las cosas que son del Espíritu de Dios’. Y las rechaza por que le parecen locura.
    El hombre natural no puede, no hará y no recibe las cosas del Espíritu de Dios. Puede conocer el sentido literal de las doctrinas que se le presentan. Puede saber que Cristo Jesús fue crucificado. Pero hay una gran diferencia entre recibir doctrinas como meras afirmaciones presentadas a él y el conocer la realidad que esas afirmaciones presentan.
    El hombre natural puede conocer el camino de la justicia como una mera afirmación (2P. 2:21). Otras cosas también puede conocer, meramente como ideas presentadas a él (Tito 1:16; Ro. 3:23, 24). Pero estas verdades no tienen ningún efecto transformador en su vida. El hombre espiritual, por la otra parte, las conoce en realidad y tienen un efecto transformador en su vida. (Ro. 12:2; Ef. 4:22-24).
     Ahora antes de que las cosas espirituales se puedan recibir dos cosas son necesarias. Es necesario que las entendamos, que estemos de acuerdo con ellas y que las recibamos porque concuerdan con la sabiduría, santidad y justicia de Dios (1Co. 1:23, 24). También es necesario que veamos que tan bien adaptadas están para glorificar a Dios, la salvación de pecadores y el traer a la iglesia a la gracia y gloria.
    El hombre natural no puede hacer esto. Él puede, sin embargo, recibir exhortaciones, promesas, mandatos y amenazas en el evangelio (1Juan 5:20). Pero para él la sabiduría de Dios es locura. Pablo dice que ‘lo loco de Dios es más sabio que los hombres’ (1Co. 1:25). Pero al hombre natural le son locura.
    El evangelio fue locura a los filósofos de la antigüedad (1Co. 1:22, 23, 26-28). Las cosas mas importantes del evangelio son vistas como locura porque se piensan que son falsas y no verdaderas. Muchos se burlan de las cosas de Dios y las deprecian como las más despreciables ideas que jamás se hayan expuestas al hombre racional (2P. 3:3, 4).
     Algunos profesan creer al evangelio pero internamente piensan que es locura, pero no se atreven a decirlo abiertamente. Ellos grandemente alaban principios morales y leyes naturales. Pero claramente viven como aquellos que realmente no creen al evangelio. Una pretensión de amor a una parte del evangelio no los refugia del castigo que les vendrá a causa de su rechazo al evangelio entero. Ignoran y desprecian esas cosas que son traídas a nosotros por revelación sobrenatural solamente, y el evangelio es locura para ellos porque no ven belleza, gloria o ventaja en el para ellos (Is. 53:1-3).
     El hombre natural por lo tanto no puede recibir las cosas del Espíritu de Dios. No puede porque se han de examinar espiritualmente. El hombre natural por la luz natural del razonamiento puede discernir cosas naturales. El hombre espiritual por una luz espiritual recibida de Cristo Jesús discierne cosas espirituales.
     El hombre natural no puede conocer las cosas espirituales porque es el Espíritu de Dios el que dota a la mente de los hombres con esa habilidad, y la luz misma por la cual únicamente las cosas espirituales pueden ser espiritualmente discernidas es creada en nosotros por un acto todopoderoso del poder de Dios (2Co. 4:6).
    El hombre natural no puede discernir cosas espirutales para que lo guíe a la salvación de su alma porque su mente esta oscurecida por su propia depravación. Esta es la miseria de nuestras personas y el pecado de nuestra naturaleza. Pero no puede ser usada como excusa en el día de juicio por no haber recibido las cosas espirituales.
    También hay en las mentes de los hombres no regenerados una inhabilidad moral por la cual la mente nunca recibirá las cosas espirituales, porque es gobernada y mandada por varias concupiscencias, corrupciones y prejuicios. Están tan fijados en la mente no regenerada tanto como para hacerla pensar que las cosas espirituales son locura (Juan 6:44; 5:40; 3:19).