El desarrollo del presuposicionalismo de Van Til en la práctica apologética de Greg Bahnsen

25.04.2019 10:19


Por Rev. Christopher B. Strevel

Traducido al Español por:Sebastian Santa Maria.
 
A principios del siglo XX, la apologética cristiana recuperó su objetividad y se acercó más a la consistencia teológica por medio de la obra de Cornelius Van Til. Con base en la antropología de Romanos 1 y la epistemología revelacional de Juan Calvino, Van Til recordó a la iglesia que el emprendimiento apologético debe considerar seriamente la caída del hombre y la función condenatoria de la revelación natural. El problema fundamental del incrédulo no es ignorancia, sino rebelión. El encuentro con la incredulidad, por lo tanto, debe exponer y desafiar las presuposiciones rebeldes del incrédulo. El fracaso en hacer esto oscurece la claridad, la necesidad y la total suficiencia de la Escritura. Y niega el Señorío completo de Jesucristo, especialmente en la esfera del conocimiento.

De esa forma, Van Til insistía que la apologética cristiana debe proceder en dos frentes. Negativamente -y ese era el énfasis primario de Van Til, aunque no exclusiva- la apologética cristiana debe demostrar la imposibilidad absoluta de alcanzar objetividad, certeza y verdad en términos de la cosmovisión del incrédulo, sea cual sea la forma que tome. Dios hizo loca la sabiduría de este mundo, y esa locura tiene consecuencias devastadoras para el hombre en toda área, intelectual y espiritual. Positivamente, el apologista debe defender sin constreñimiento la verdad y certeza absoluta de la cosmovisión cristiana, pues Dios, su revelación, y la persona y obra de Jesucristo son los fundamentos del conocimiento en toda esfera. La prueba positiva e incontestable de Van Til para la existencia de Dios es que sin Él, nadie puede probar nada. De hecho, el incrédulo presupone la existencia de Dios y la verdad de su Palabra, aunque a cada paso él lo niegue y procure establecer y preservar su autonomía. La incredulidad debe suceder en el mundo de Dios; eso es inevitable.

Enseñando por ejemplo

Greg Bahnsen hizo más que cualquier otra persona en el siglo XX para popularizar, explicar y aplicar el método de Van Til. Él reconoció que el estilo de escritura de Van Til era a menudo obtuso y difícil para aquellos no versados ​​en los principales movimientos de la filosofía occidental. Además, Van Til no era un sistematizador, puesto que no produjo un volumen único en el que cada faceta de su método apologético, respuestas a críticos, y fundamentos exegéticos fueron cuidadosamente definidos. Este fue un aspecto importante de la vida y obra de Greg Bahnsen. Él produjo innumerables libros, ensayos, charlas grabadas y series en las cuales él proporcionó los fundamentos exegéticos específicos de lo que vino a ser llamado "apologética presuposicional". Por medio de sus debates públicos, él demostró a sus estudiantes que el método de Van Til no sólo era funcional, sino que también eficaz en demoler todo pensamiento levantado en oposición a Jesucristo. Estos son aspectos bien conocidos de su legado y las generaciones posteriores entender y apreciar Van Til a través de las contribuciones de su talentoso alumno. Greg Bahnsen también enfatizó ciertos aspectos prácticos, pero a menudo descuidados, o implicaciones de la apologética presuposicional.

La tarea más difícil del apologista cristiano

En primer lugar, contra la tendencia a ver la apologética presuposicional de manera simplista, como si hubiera una fórmula para el éxito apologético fácil, Bahnsen recuerda a sus estudiantes que su método en realidad lleva a sus adeptos al trabajo duro y análisis cuidadoso. "Respondiendo el tonto de acuerdo con su tontería" requiere estudio paciente de los sistemas incrédulos, de modo que su "tontería" (es decir, consecuencias filosóficas y morales devastadoras) pueda ser entendida y expuesta. Como la apologética es esencialmente la confrontación de sistemas opuestos, el creyente debe buscar entender el sistema entero adoptado por el incrédulo, no simplemente pequeños pedazos. El corazón del hombre es engañosamente perverso, y él buscará muchos escondrijos para su incredulidad, los cuales deben ser investigados y entendidos a la luz del sistema total del cual ellos son parte. Es sólo así que el necio puede ser expuesto completamente y las reivindicaciones de Cristo presionadas sobre él de manera integral. Por su ejemplo personal y alentador, Greg Bahnsen llamó a sus estudiantes a dominar los sistemas concurrentes de pensamiento, pues sólo así evitaremos pensar que la apologética es "fácil" o "formulada".

Una actitud humilde del apologista cristiano

En segundo lugar, Greg Bahnsen animó a la humildad. Uno de sus temas constantes fue que el apologista cristiano debe recordar que él había recibido la comprensión de la gracia. Por lo tanto, no debe involucrarse en la apologética como un intelectual estridente, sino como un discípulo humilde de Jesucristo. Además, porque sólo la gracia, dada por medio de la obra regeneradora del Espíritu Santo, realiza la conversión, el creyente debe depender última y constantemente de la obra del Espíritu en el incrédulo para traerlo a la fe en Jesucristo. Esto preserva al apologista de pensar que puede traer al incrédulo al reino de Dios simplemente "argumentando". Como la fe en Cristo es el objetivo del encuentro apologético, la dependencia de la gracia soberana impide al apologista cristiano ver el encuentro como una oportunidad para demostrar su superioridad intelectual, que a menudo no posee. Cielo o infierno es la cuestión en juego, no dominio intelectual. Al mismo tiempo, la dependencia de la gracia del Espíritu Santo no hace superflua la argumentación humilde. Porque "responder al necio" es una idea totalmente bíblica, el Espíritu Santo a menudo usa el aspecto negativo de la apologética para traer al incrédulo a un reconocimiento de la futilidad de la vida aparte de la fe en el Dios trino de Escritura. Aunque la apologética presuposicional es a menudo caricaturizada como obscurantista, arrogante o hiper-intelectual, entendida apropiadamente, ella genera mansedumbre, simpatía personal, y paciencia en buscar ganar el incrédulo para Cristo.

La reivindicación completa del apologista cristiano

Tercero, Greg Bahnsen enfatizaba fuertemente el aspecto positivo de la apologética cristiana. La reducción de la cosmovisión del incrédulo al absurdo limpia el terreno para el evangelio, pero no alza la estructura. El evangelio cristiano debe ser visto en todo su poder y gloria salvadora, no sólo como el camino para el perdón de los pecados y la obtención de la justicia por medio de la fe en la obediencia y sacrificio de Jesús; sino que también como una revelación de Dios que preserva el conocimiento para el hombre, proporciona un fundamento para la cultura humana, y dirige al hombre a la única fuente de orientación ética. Esto debe ser demostrado por argumentación cuidadosa, no simplemente colocada como una reivindicación de fe o alentada como un camino para la satisfacción psicológica. La apologética cristiana no es meramente un tractor que demole toda fortaleza de incredulidad; también funciona como el arquitecto que alza la ciudad de Dios firmemente sobre el fundamento de la revelación de Dios en la Escritura. Este aspecto positivo de la apologética es especialmente importante en el clima postmoderno, pues el pluralista se unirá al apologista cristiano afirmando muchas de sus críticas de la filosofía moderna y la naturaleza presupuestual del pensamiento humano. Si nos enfocamos solamente en lo negativo, no habremos demostrado la verdad de la cosmovisión cristiana. Podemos de hecho confirmar el relativista radical en sus tinieblas si fallamos en presionar sobre él que no todos los sistemas de pensamiento son fallidos y tendenciosos; no todos los círculos de raciocinio son viciosos. Él puede no abrazar el evangelio, pero él debe ser confrontado con la reivindicación y demostración de la reivindicación que el Cristianismo sólo rescata al hombre del relativismo.

Un desafío final

Aunque estos no son el único legado de Greg Bahnsen, el trabajo duro, la gracia y la humildad, y la demostración positiva son tres aspectos distintivos de su enfoque de la apologética presuposicional. Los defensores de la presuposición harían bien en prestar atención a ellos. La tarea de desarrollar una apologética completa, bíblica y que honra a Cristo no está completada. El fundamento fue lanzado por Van Til y mejorado por Greg Bahnsen, pero es la tarea de toda generación construir sobre el fundamento de sus padres; no debemos rechazar sus contribuciones por ser incompletas e imperfectas, sino permanecer sobre sus hombros y continuar la gran obra de presentar, defender y persuadir a los hombres de que Jesucristo es el camino, la verdad y la vida en toda área de la investigación humana , decisión moral y búsqueda espiritual.