Novedades

El deleitoso deber de bendecir al Señor (Meditación) Pastor: Sebastián Santa María

16.08.2014 11:38
El deleitoso deber de bendecir al Señor (Meditación)   Bendice, alma mía, a Jehová, y no olvides ninguno de sus beneficios (Sal 103:2) Estoy consciente que para una buena meditación se necesita buena definición de la materia a meditar, un buen estudio antes de la meditación y porque no...

Guardando el Pacto con Dios en la Educación de Nuestros Hijos Por Greg L. Bahnsen, Ph.D.

10.08.2014 10:50
  Como una confesión de su fe, un testimonio al mundo, e instrucción para todos los verdaderos creyentes, la junta escolar ha determinado adoptar, en la siguiente declaración, su convicción sincera y fundamentada Bíblicamente de que el Señor ha señalado a los padres la responsabilidad y...

Dia del Señor (Fragmento por Lewis Bayly)

13.07.2014 12:25
El puritano del siglo XVII Lewis Bayly hablando en uno de mis libros favoritos “La Practica de la Piedad” da muchísimas razones Bíblicas sobre la observancia del día del Señor aquí una de las tantas. “Otra razón es que Cristo declaro que no vino a destruir la ley (moral)( Mateo 5:17) y que ni el...

La Necesidad de una Nueva Reforma - Pastor Sebastian Santa Mari

17.05.2014 03:30
  La necesidad de una Nueva Reforma     En un Tama con el que vamos a tratar a continuación son muy apropiadas las Palabras del Gran Reformador Juan Calvino, quien diría: “Si se pregunta, entonces, por qué cosas principalmente la religión cristiana tiene una existencia firme entre...

Cómo debemos pensar acerca de la Providencia de Dios Por Thomas Boston

09.04.2014 00:30
 Thomas Boston Boston nació en Duns, Escocia, en 1676, hijo de buenos padres presbiterianos. Una vez cuando era niño, incluso acompañó a su padre a la cárcel a causa de la falta de conformidad a la iglesia establecida de su padre. La misma conversión de Boston a Cristo llegó a la temprana...

LA HERMOSURA DE CRISTO LA HERMOSURA DE CRISTO

05.02.2014 13:30
    1 LA HERMOSURA DE CRISTO   Por Thomas Watson     <Cantares 5:16: ¡Todo él es codiciable!> En este libro (el libro de los Cantares), el cual es un epitalamio divino, o cancionero de bodas, se hallan todas las cepas del amor santo expresado...

CFW para Android

21.01.2014 14:33
    Apreciados hermanos somos gratos de presentarles una aplicacion para Android de Nuestra Confesion de Fe Westminter (ORIGINALES) es decir que no tiene los cambios que se efectuaron posteriormente en los párrafos 20.4 23.3 24.4, 31.2-2 esto es muy bueno ya que conserva toda la...

Siete Obstáculos que impiden volver a un pecador, hacia la práctica de la piedad por Lewis Bayly (1611)

16.01.2014 10:22
La Práctica de la Piedad-un manual devocional puritano, dirigiendo un cristiano a vivir, para que pueda agradar a Dios por Lewis Bayly (1611)   Siete Obstáculos que impiden volver a un pecador, hacia la práctica de la piedad     I. El...

En cuanto a las Asociaciones y confederaciones con los idólatras , infieles , herejes , o cualquier otro enemigos conocidos de la verdad y la santidad George Gillespie

10.01.2014 11:53
    En cuanto a las Asociaciones y confederaciones con los idólatras , infieles , herejes , o cualquier otro enemigos conocidos de la verdad y la santidad   George Gillespie   Este trabajo fue publicado originalmente como el Capítulo 14 del Tratado...

la cena del Señor y la fe de Escocia

04.01.2014 21:14
Esta imagen es de Juan Knox dispensación del sacramento en Calder House pintado por (Thomas Hutchison Peddie 1895) 1 de agosto, el parlamento escocés se reunió para resolver las cuestiones religiosas. Knox y otros cinco ministros fueron llamados a elaborar una nueva confesión de fe . En...
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El hombre natural y el hombre espiritual


    Aunque la mente no convertida es altamente educada y talentosa, sin embargo es totalmente incapaz de recibir y entender espiritualmente esas cosas necesarias para su salvación eterna. No responderá a la predicación del evangelio hasta que sea renovada, iluminada y capacitada para hacerlo por el Espíritu Santo: ‘Mas el hombre animal no percibe las cosas que son del Espíritu de Dios, porque le son locura; y no las puede entender, porque se han de examinar espiritualmente’ (1Co. 2:14). El tema de este verso es el hombre natural. El hombre natural es bastante opuesto al hombre espiritual (1Co. 15:44; Jud. 19).
     Pablo nos dice que el primer Adán fue hecho un anima viviente; el postrer Adán en espíritu vivificante (1Co. 15:45). El hombre natural viene del primer Adán y el hombre espiritual viene del postrer Adán. El hombre natural es uno que tiene todo lo que es o puede tener del primer Adán. Tiene un alma racional y es bien capaz para usarla.
    El hombre natural confía en sus poderes razocinios y no mira la necesidad para cualquier ayuda espiritual. Él no ve que Dios le ha dado su alma para que pueda aprender y recibir lo que él, Dios, tiene para dar. El hombre nunca fue hecho para vivir independientemente de Dios. Los ojos son hermosos y útiles, pero si tratan de ver sin luz, su belleza y poder no será de uso y aún los ojos pueden lastimarse. Si una mente no convertida trata de ver las cosas espirituales sin la ayuda del Espíritu de Dios, solo terminará destruyéndose a sì misma.
     En el verso catorce vemos cosas puestas al hombre natural. Estas cosas son ‘las cosas del Espíritu de Dios’. Ahora ¿cuales son estas cosas del Espíritu de Dios que son puestas al hombre natural? Aquí hay algunas de ellas, todas de 1Corintios capitulo 2 ‘Jesucristo y a este crucificado’ (v.2). ‘La sabiduría oculta, la cual Dios predestino antes de los siglos para nuestra gloria’ (v. 7). ‘Las cosas que nos son dadas libremente por Dios’ (v.12). ‘La mente de Cristo’ (v16).
     Estas son las cosas del Espíritu de Dios. Estas son las cosas que no se pueden recibir excepto por medio de una iluminación soberana y sobrenatural. Estas son las cosas que ‘ojo no vio, ni oreja oyó, ni han subido en corazón de hombre, son las que ha Dios preparado para aquellos que le aman’ (V9). Son cosas del eterno consejo de Dios. Estas son cosas que la mente del hombre en su primera creación no tenia idea que existían (Ef. 3:8-11).
    Dos cosas se pueden decir del hombre natural y de las cosas del Espíritu de Dios. Primero, el no las recibe: segundo, no las puede conocer.
    En esta doble aserción podemos aprender primero que el poder para recibir cosas espirituales es negado al hombre natural (Ro. 8:7). No las puede recibir porque deben de examinarse espiritualmente. Por segundo aprendemos que el hombre natural voluntariamente las rechaza. Esto es implicado en las palabras ‘no recibe las cosas que son del Espíritu de Dios’. Y las rechaza por que le parecen locura.
    El hombre natural no puede, no hará y no recibe las cosas del Espíritu de Dios. Puede conocer el sentido literal de las doctrinas que se le presentan. Puede saber que Cristo Jesús fue crucificado. Pero hay una gran diferencia entre recibir doctrinas como meras afirmaciones presentadas a él y el conocer la realidad que esas afirmaciones presentan.
    El hombre natural puede conocer el camino de la justicia como una mera afirmación (2P. 2:21). Otras cosas también puede conocer, meramente como ideas presentadas a él (Tito 1:16; Ro. 3:23, 24). Pero estas verdades no tienen ningún efecto transformador en su vida. El hombre espiritual, por la otra parte, las conoce en realidad y tienen un efecto transformador en su vida. (Ro. 12:2; Ef. 4:22-24).
     Ahora antes de que las cosas espirituales se puedan recibir dos cosas son necesarias. Es necesario que las entendamos, que estemos de acuerdo con ellas y que las recibamos porque concuerdan con la sabiduría, santidad y justicia de Dios (1Co. 1:23, 24). También es necesario que veamos que tan bien adaptadas están para glorificar a Dios, la salvación de pecadores y el traer a la iglesia a la gracia y gloria.
    El hombre natural no puede hacer esto. Él puede, sin embargo, recibir exhortaciones, promesas, mandatos y amenazas en el evangelio (1Juan 5:20). Pero para él la sabiduría de Dios es locura. Pablo dice que ‘lo loco de Dios es más sabio que los hombres’ (1Co. 1:25). Pero al hombre natural le son locura.
    El evangelio fue locura a los filósofos de la antigüedad (1Co. 1:22, 23, 26-28). Las cosas mas importantes del evangelio son vistas como locura porque se piensan que son falsas y no verdaderas. Muchos se burlan de las cosas de Dios y las deprecian como las más despreciables ideas que jamás se hayan expuestas al hombre racional (2P. 3:3, 4).
     Algunos profesan creer al evangelio pero internamente piensan que es locura, pero no se atreven a decirlo abiertamente. Ellos grandemente alaban principios morales y leyes naturales. Pero claramente viven como aquellos que realmente no creen al evangelio. Una pretensión de amor a una parte del evangelio no los refugia del castigo que les vendrá a causa de su rechazo al evangelio entero. Ignoran y desprecian esas cosas que son traídas a nosotros por revelación sobrenatural solamente, y el evangelio es locura para ellos porque no ven belleza, gloria o ventaja en el para ellos (Is. 53:1-3).
     El hombre natural por lo tanto no puede recibir las cosas del Espíritu de Dios. No puede porque se han de examinar espiritualmente. El hombre natural por la luz natural del razonamiento puede discernir cosas naturales. El hombre espiritual por una luz espiritual recibida de Cristo Jesús discierne cosas espirituales.
     El hombre natural no puede conocer las cosas espirituales porque es el Espíritu de Dios el que dota a la mente de los hombres con esa habilidad, y la luz misma por la cual únicamente las cosas espirituales pueden ser espiritualmente discernidas es creada en nosotros por un acto todopoderoso del poder de Dios (2Co. 4:6).
    El hombre natural no puede discernir cosas espirutales para que lo guíe a la salvación de su alma porque su mente esta oscurecida por su propia depravación. Esta es la miseria de nuestras personas y el pecado de nuestra naturaleza. Pero no puede ser usada como excusa en el día de juicio por no haber recibido las cosas espirituales.
    También hay en las mentes de los hombres no regenerados una inhabilidad moral por la cual la mente nunca recibirá las cosas espirituales, porque es gobernada y mandada por varias concupiscencias, corrupciones y prejuicios. Están tan fijados en la mente no regenerada tanto como para hacerla pensar que las cosas espirituales son locura (Juan 6:44; 5:40; 3:19).